Torres Arerenas y los Albos. Travesía de las 8 cumbres

En el entorno de la Vega de Urriello disponemos de un terreno de juego diverso para disfrutar de ascensiones alpinas alejadas un poco de la escalada clásica y del  Urriellu que, desde su posición dominante, parece engullirlo todo. A su vera, un montón de picos le circundan ofreciendo ascensos entretenidos y de dificultad variada en los que seguramente no sobre la cuerda. Torre del Carnizoso, de las Colladetas o la misma Aguja de los Martínez dan buena cuenta de ello en la vertiente meridional del Picu. Al otro lado, frente a la oeste, el Neverón, el Diente, las Torres Areneras o los Albos, también piden paso.

Croquis de la ascensión
Espectacular imagen captada al amanecer desde Peña Castil por José Manuel López Palomino. En la misma se aprecian las ocho cumbres asomando por encima del mar de nubes.
Croquis de la ascensión
Imagen otoñal de lasTorres Areneras y los Albos desde el Jitu Escarandi.

En la parte más septentrional de los Urrieles, encontramos el grupo de los Albos. De bellísima estampa sobre los prados de Pandébano, no tienen oposición al ser divisados desde el norte, por donde una pendiente de extraordinaria regularidad decae sobre Amuesa y el pueblo de Bulnes. Junto a las Torres Areneras, separan de forma natural la Vega de Urriello de la vertiente de Cabrones, teniendo un cómodo acceso desde los refugios ubicados en ambas zonas.

Croquis de la ascensión
En las inmediaciones de Pandébano, obtenemos una vista inmejorable del grupo de cumbres
torres areneras los albos

El acceso más corto y cómodo lo tenemos desde Pandébano y la vega de Urriellu. Pero también podemos acercarnos desde el refugio de Cabrones, ya que el comienzo de la actividad está a los pies del camino que une ambos refugios.

La dificultad de la ruta no es alta, no pasa de tercero. Pero si hay que recalcar que tiene algún tramo expuesto y aéreo que requiere calma para afrontarlo y experiencia en terreno alpino. Lo más delicado, a mi entender, estaría en el acceso a cumbre de la cuarta Torre Arenera, donde tenemos una zona vertiginosa con roca delicada. El Cueto Albo, también nos exigirá alguna trepada con algo de exposición.

El comienzo de la actividad (una vez aproximado) lo fijamos en la Horcada Arenera, importante punto de paso en el camino que une los refugios de Cabrones y Urriello. Desde la misma horcada, se levanta altiva la Torre Arenera más meridional, nuestra primera cima del día.

Nos encaminamos hacia ella (norte) por trazas de sendero y pedrera y buscamos una canal que se abre al suroeste de la misma. Avanzamos con los contrafuertes que caen de la torre a nuestra derecha y nos metemos en la canal que no presenta grandes dificultades (I+). Pocos metros antes de terminarla, vemos a nuestra derecha otra canal, más corta y angosta que da acceso al collado que separa la primera torre de la segunda. La atacamos por el pequeño espolón que la cierra a la derecha (II grado). Después, con el collado a la vista, superamos por gradas los pocos metros que nos separan de la cumbre (II).

Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión
La sencilla canal de entrada y la de acceso a la cumbre de la primera torre
Croquis de la ascensión
Llegando a la primera cima, con la tercera torre dominando la parte derecha de la foto. Detrás el Cueto Albo, donde finalizaremos la ruta y un poco por debajo, e iluminadas por el sol, se aprecian las AGUJAS TERESITA Y MARÍA DEL ROSARIO.

Desde la cima, no tenemos acceso directo a la segunda torre, con lo cual, tendremos que bajar por el mismo sitio hasta del punto donde nos desviamos en la canal de entrada, continuando hasta el evidente hombro que tenemos de frente.

Croquis de la ascensión

Una vez en él, vemos como se abre a nuestra derecha una sencilla y amplia ladera de  terreno suelto que nos deja sin dificultad en lo alto de la segunda Torre Arenera. Sitio perfecto para estudiar el ataque a las dos siguientes, ya que las tenemos a escasos metros delante de nosotros.

Croquis de la ascensión
Segunda Torre Arenera. Detrás, Cabrones-Torre Cerredo

Para acceder a la tercera torre descendemos los pocos metros que nos separan de ella y la atacamos de frente, directos hacia el filo que  nos muestra. Mas sencillo que lo que desde aquí aparenta. Trepamos sus primeros metros por terreno franco de II grado hasta una pequeña vira de piedra suelta que sale a la derecha y que nos permite ganar metros por trepadas sencillas hasta el zócalo cimero de la tercera Torre Arenera. Al igual que antes, obliga a descender por el mismo sitio, ya que no podemos crestear hasta la cuarta torre.

Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión
Cima de la tercera torre. Detrás se ven la cuarta y los tres Albos. La quinta torre aparece más baja a la derecha de la foto

Una vez abajo, identificamos la evidente canal que de arriba abajo separa la tercera de la cuarta torre. Accedemos a la misma y la trepamos. Poco a poco se pone más vertical teniendo que superar algún paso de IIIº  y un último diedro-canal, con poco agarre, que nos deja en un collado que se asoma a la vertiente de Cabrones (oeste). A su izquierda, un clavo y cordino nuevos (2014) y bien emplazados aparecen para un posible aseguramiento o rapel. A la derecha, una arista de bloques muy rota por la que tendremos que pasar para pisar la cuarta cima.

Croquis de la ascensión
La cuarta Torre Arenera, sin duda, la más compleja, aérea y expuesta de todo el cordal.

Recalcar que aquí hay que extremar la atención con la roca. Avanzamos por la vertiente de cabrones bajo la cresta evitando un gendarme (algo expuesto)  hasta que poco antes de la cima, la arista se afila en un bloque de placa y desplomado hacia el este. Estamos en el paso clave de toda la ruta. Superar estos tres metros asegurando muy bien las manos, ya que los pies van en adherencia. Es sin duda lo más expuesto espectacular de toda la travesía, con mucho aire bajo los pies. Nada más salir del pasaje, unos pocos metros más de rotura nos depositan en la cuarta Torre Arenera.

Croquis de la ascensión
En el famoso paso de la cuarta torre. Bajo los pies, el vacío es notable. Ante la duda, asegurar el paso.
Croquis de la ascensión

También hay que volver por nuestros pasos para acceder a la última altura del sistema. Deshacer este tramo hasta el collado que la separa de la tercera vuelve a ser lo más delicado. Una vez en el mismo, podemos ayudarnos del clavo y cordino para, en 15 metros, estar de nuevo en terreno sencillo o destrepar la canal (III) que separa ambas torres.

Croquis de la ascensión
En el expuesto descenso de la cuarta torre.
Croquis de la ascensión

La quinta torre es más sencilla, con un ascenso más sosegado y exento de emociones.  Bajamos unos metros por una canal ancha y fácil para entrar en la torre a media ladera, a la derecha de la arista. Tomamos una vira con hierba y a continuación giramos a izquierdas a ganar el filo de esta alargada torre por terreno sencillo de II-. Por la cresta y andando accedemos al bloque que forma la quinta Torre Arenera.

Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión

Los Albos. (Neverón de Albo, Pico Albo y Cueto Albo)

Desde la base de la quinta Torre Arenera tenemos el Neverón de Albo al norte. Nos encaminamos hacia él primero a plena cresta y después siguiendo una vira herbácea -por la vertiente este- que nos mete en la montaña. Sin agotarla, pero cerca de la divisoria, vamos mirando hacia arriba y buscando los mejores pasos a izquierda y derecha. La dificultad es muy homogénea y no pasa de II grado. Los últimos metros los hacemos por el lomo derecho para alcanzar si más dificultades la cima del Neverón de Albo 2445m.

Croquis de la ascensión
Vista hacia atrás de la arista de la quinta Torre Arenera, desde las faldas del Neverón de Albo. El acceso es directo por debajo del collado que las separa.
Croquis de la ascensión
Panorámica al este desde el Neverón de Albo. (pincha para ampliar)

Desde el Neverón de Albo, nos damos cuenta de las dificultades para distinguir bien la ruta que enlaza la subida al Pico Albo. Estamos en otra zona poco evidente de la ruta. Hay que tener como referencia que se parte de la horcada que separa ambas cumbres, así que lo primero es bajar hasta allí. Desde la cumbre perdemos mentros al principio hacia el noreste, para girar a la izquierda e ir a media ladera en busca del collado que vemos más abajo.

Una vez situados en él ya distinguimos bien una vira que nace allí mismo y que, de izquierda a derecha, sube unos metros en dirección a un pequeño pináculo que sobresale de la ladera y que tenemos como punto importante de paso. Hasta no estar en el collado no se distingue con claridad, ya que su imagen se superpone con las laderas rocosas de detrás, dando aspecto de zona poco transitable.

Remontamos la vira (algo expuesta) y arriba, una vez llegamos al pináculo, tenemos que descender quince metros hacia la otra vertiente, por una canaleta de II grado  que nos va a dejar en las laderas evidentes que apuntan a la cima del pico.

Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión
Destrepando por la otra vertiente del pináculo que observamos desde el collado.

A continuación nos elevamos a media ladera (I+ o II-) y luego hacia arriba, a nuestra izquierda por una falda sencilla. En su parte alta se distinguen dos posibles cimas, siendo la de la derecha la más alta y que alcanzamos fácilmente. Cima del Pico Albo 2442m.

Croquis de la ascensión
Acceso a la cumbre del Pico Albo.

Ya sólo nos queda hoyar el Cueto Albo, que aparece cercano al norte. Será, sin duda, el más complejo de los tres. En un principio perdemos unos metros dirección este noreste, y a continuación giramos a la izquierda directos al collado que separan ambas cumbres. En unos minutos lo alcanzamos observando frente a nosotros la última trepada que nos llevará al Cueto Albo.

Afrontamos estos últimos y abruptos metros desde el mismos collado. Entramos a la izquierda del espolón anaranjado que tenemos de frente, buscando los pasos más sencillos que desde aquí se presentan verticales. Comenzamos por una fisura diedro de unos tres metros (III grado, un paso).

Croquis de la ascensión

A su término, recorremos brevemente repisa que nos lleva a un murete vertical que aparece detrás, justo donde desemboca la canal noroeste. Es un muro corto, de escasas presas y compacto (III+, fotos de abajo). Lo trepamos rectos y damos a un corto filo tras el que se ubica la cima del Cueto Albo, 2014 m.

Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión
Croquis de la ascensión
Vista al oeste desde el Cueto Albo.

El descenso: Tenemos varias opciones, pero la que hemos encontrado más cómoda y rápida es llegar a la horcada Arenera deshaciendo el camino de ida. Todo esto sin la obvia necesidad de volver a pisar las cumbres. Los Albos los podemos evitar siempre por el norte hasta llegar a la quinta Torre Arenera. Desde ésta, remontamos la canal sencilla que nos deja en la zona alta de la segunda torre, para a continuación dejarnos caer por la pendiente que lleva al hombro y la canal de entrada a la primera torre. Allí de forma evidente hasta la horcada y el camino de retorno a Urriello y Pandébano.

Mapa de la actividad
Vista panorámica desde las cumbres
2018-10-25T12:11:44+00:00
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